El huerto es el caso de uso donde el goteo marca más diferencia respecto a otros sistemas. Las plantas hortícolas agradecen el aporte directo a la raíz, la humedad constante y la ausencia de agua en el follaje, que es el principal vector de hongos y enfermedades.
En una instalación de riego por goteo para huerto hay dos decisiones clave. La primera es el caudal del gotero: para la mayoría de hortalizas, goteros de 2 a 4 litros por hora son suficientes; Para frutales o plantas con mayor demanda hídrica, conviene subir a 8 l/ho usar microaspersores. La segunda es la separación entre goteros, que debe ajustarse al tipo de suelo: en suelos arcillosos el bulbo de humedad se extiende más lateralmente y los goteros pueden ir más separados; en suelos arenosos el agua baja en vertical y conviene reducir la separación.
Si tienes dudas sobre qué gotero o qué tubería es la adecuada para tu cultivo, nuestro equipo puede orientarte antes de que hagas el pedido.