Arquetas de riego

Con la instalación bajo tierra de arquetas de riego se pueden proteger y centralizar componentes del sistema como electroválvulas, conexiones y válvulas de paso. Facilitan el mantenimiento, evitan daños por exposición al clima o maquinaria, y mejoran la estética del jardín o terreno. Disponibles en varios tamaños y materiales, son ideales para instalaciones domésticas o profesionales.

Para qué sirve una arqueta de riego y por qué es importante

Cuando una instalación de riego automático se entierra, todos sus elementos de control, electroválvulas, válvulas manuales de corte, conexiones de tubería, solenoides, quedan bajo tierra o a ras del suelo. Sin una arqueta, esos elementos quedan expuestos al pisoteo, a la maquinaria de jardinería, a la humedad acumulada y a los cambios de temperatura, lo que acelera su deterioro y complica enormemente cualquier intervención de mantenimiento.

La arqueta de riego resuelve este problema de forma sencilla: crea una cámara subterránea que protege y agrupa los elementos de control, manteniéndolos accesibles en todo momento a través de su tapa. Una arqueta bien instalada convierte un punto de control enterrado en algo tan práctico como abrir una puerta: sin excavar, sin buscar dónde están los componentes, sin arriesgar dañarlos con una herramienta.

Tipos de arquetas disponibles

Arquetas rectangulares

Son el formato más habitual en instalaciones con una o varias electroválvulas. Su forma alargada permite alojar cómodamente el cableado, el manguito de la electroválvula y los accesorios de conexión sin que queden apilados. El catálogo cubre un rango amplio de tamaños:

  • Arqueta rectangular 24 x 27 x 17 cm: la más compacta, adecuada para una sola electroválvula o una válvula de corte manual en jardines pequeños.
  • Arqueta rectangular 42 x 32 x 20 cm: tamaño intermedio, el más versátil para instalaciones domésticas con una o dos electroválvulas y algo de cableado.
  • Arqueta rectangular 41 x 28 x 30 cm con tirador: mayor profundidad, útil cuando la tubería entra desde abajo y necesita algo de recorrido vertical dentro de la cámara. El tirador en la tapa facilita la apertura sin herramientas.
  • Arqueta rectangular 55 x 38 x 30 cm con tirador: para instalaciones con dos o tres electroválvulas en un mismo punto de control, o cuando se quiere centralizar la zona de válvulas de un sector completo.
  • Arqueta extra grande 52 x 42 x 26 cm: amplia superficie interior para concentrar múltiples conexiones; habitual en la cabecera de instalaciones medianas.
  • Arqueta rectangular verde 62 x 39 x 39 cm con tirador: la de mayor capacidad del catálogo, para instalaciones profesionales o jardines con varios sectores convergiendo en un mismo punto.

Arquetas circulares

El formato circular es el más habitual para puntos de control individuales: una válvula de corte, un hidrante o una conexión puntual que no necesita alojar electroválvulas. Su menor huella los hace especialmente útiles en zonas de paso o donde el espacio es limitado.

  • Arqueta circular 15 cm de diámetro con tirador: el modelo más pequeño, para válvulas de paso compactas o conexiones en tuberías de pequeño diámetro.
  • Arqueta circular 25 cm de diámetro con tirador: tamaño estándar para hidrantes y válvulas de bola en instalaciones domésticas.
  • Arqueta circular con válvula de grifo 3/4": la opción más práctica cuando se quiere instalar un punto de toma de agua accesible desde el jardín: la válvula ya va integrada, con entrada hembra y salida macho de 3/4", lista para conectar directamente.

Cómo elegir el tamaño de arqueta correcto

La referencia principal es el número de electroválvulas que va a alojar la arqueta y si estas llevan solenoide incorporado. Como orientación práctica: una electroválvula estándar ocupa entre 15 y 20 cm de anchura; el cableado y los accesorios de conexión necesitan al menos 5-8 cm adicionales a cada lado para poder manipularlos con comodidad.

Para instalaciones de una sola electroválvula, los modelos de 24 o 42 cm de largo son suficientes. Para dos electroválvulas en paralelo, conviene usar la de 55 cm o superior. Si la instalación va a crecer en el futuro, siempre es mejor elegir la talla inmediatamente superior: el coste de la arqueta es mínimo comparado con el de tener que excavar y sustituirla más adelante.

Integración con el resto de la instalación de riego

La arqueta es el punto de encuentro entre la tubería principal, las electroválvulas de riego y el cableado que viene del programador. Una instalación bien planificada agrupa todas las electroválvulas de un mismo sector en una sola arqueta de tamaño adecuado, lo que simplifica el mantenimiento y facilita la ampliación futura del sistema.

Si tienes dudas sobre qué electroválvula o qué programador combinar con tu arqueta, puedes ponerte en contacto con nosotros y nuestro equipo te orienta antes de hacer el pedido.

Filtrar
Product added to wishlist